Riega la planta y cuídala como has hecho siempre, como sabes que le gusta, pero además, todos los días y varias veces, pulverízala con la mezcla de agua y vinagre.

Tienes que tener paciencia ya que los efectos no se verán inmediatamente pero, tras algunas semanas, vuelve a mirar la planta otra vez: ¿a ti te parece que está bien?

Experimento